Durante esta semana he comenzado a conocer de manera más concreta
la metodología Flipped Classroom. En
mis diez años de experiencia profesional siento la necesidad de conocer otras
maneras, otros métodos y corrientes que mejoren no solo mi práctica docente,
sino que sea capaz de contagiar a los compañeros que me rodean, con aquellos
que trabajo y a los que conozco. Hace poco me topé con una reflexión de un
orientador que me gustó mucho y me hizo pensar qué tipo de educación estamos
llevando a cabo en muchas de las escuelas que conozco. El texto hacía una
crítica en voz alta a la labor docente afirmando que los niños y niñas se
aburren en las aulas. La causa principal es que repetimos el mismo sistema al
que nosotros pertenecimos haciendo que todo el alumnado, tanto el sobresaliente
como el que no, se aburra. Cada jornada
escolar está cargada de numerosos contenidos que soltamos con la confianza de
que algo quede y que, en la mayoría de los casos, exigiremos que sea
reproducido de manera memorística en un examen.
Por la mañana las niñas y los niños van a clase a tomar apuntes y a
escuchar de manera pasiva, para después en casa repasar y memorizar
mecánicamente aquello que han escuchado. Para mi sorpresa, hay una cantidad de
compañeros docentes que apuestan por un cambio, que apuestan por aulas más
dinámicas en las que se pueda aprovechar bien el tiempo, en las que se pueda
atender de mejor manera la diversidad existente, esperando que los alumnos y
alumnas estén motivados y sean capaces de engancharse a otras maneras de
aprender y aprehender.
Con la metodología Flipped Classroom considero que los maestros y
maestras podemos generar interés y entusiasmo en nuestro alumnado para que sean
capaces de investigar, de generar esquemas y estructuras cognitivas mucho más
afianzadas a través de herramientas y recursos que dominan y que de alguna
manera han nacido con ella. Somos nosotros, los docentes, los que tenemos que
poner de nuestra parte y formarnos para conocer y renovar la metodología que
utilizamos en nuestras aulas y, evidentemente, en saber utilizar de manera
eficaz los recursos que internet nos ofrece, que son muchos y muy variados.
Justamente mañana, tengo una reunión con las madres y padres de mi
alumnado de Ed. Infantil. Quiero comentarles que iré colgando en el blog del
aula algunos podcast y videos para que lo vean con sus hijos e hijas y después
podamos trabajarlo en el aula. El blog ha comenzado a funcionar en este
trimestre y muchas familias son analfabetas funcionales en el manejo de
Internet, por lo que tendré que explicarles de manera fácil y funcional algunos
aspectos básicos para que podamos llevar a cabo e introducir de manera factible
esta metodología en el proceso de enseñanza y de aprendizaje.
Quiero terminar la reflexión parafraseando a Raúl López, que así
se llama el orientador, “ ¿Y si además de evaluar y examinar probamos a
preguntar y escuchar? ¿No hay un PISA del aburrimiento?
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